Un blog dedicado a la tecnología, usos, reciclaje y aspectos culturales relacionados con el material más utilizado y que más influye en nuestro día a día: Los plásticos en toda su diversidad.
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lunes, 24 de julio de 2017
viernes, 16 de enero de 2015
miércoles, 2 de julio de 2014
Innovadora técnica convierte el plástico en petróleo
La compañía PK Clean ha creado una innovadora técnica con la que pretende poner fin a los vertidos de plástico.
Sin embargo, ahora una spin-off del MIT, la compañía PK Clean (fundada por la antigua alumna de la institución Priyanka Bakaya) ha decidido a poner fin a los vertidos de plástico desarrollando un sistema rentable para descomponer el plástico en petróleo y gas. Según Bakaya “el plástico proviene del petróleo, así que tiene sentido volver a convertirlo en combustible utilizable en lugar de optar por depositarlo en el vertedero. El objetivo es acabar con los residuos plásticos para siempre, tanto a nivel nacional como mundial”.
Hace años, es cierto, que existen técnicas que hacen uso de procesos similares, pero siempre habían sido demasiado caras y energéticamente ineficientes como para ser adoptadas. El sistema de PK Clean genera mayores rendimientos por una cuarta parte del coste de aquellos.
Una técnica eficiente de reciclado
La técnica “continua” de reciclado de PK Clean es su gran innovación: otros sistemas operan a través de un “procesamiento por lotes” en el que los reactores se calientan y luego se vuelven a enfríar antes de que el nuevo lote esté listo, con el consiguiente derroche de energía y dinero. Pero el gas de hidrocarburo generado por la combustión en este sistema mantiene el calor del reactor, evitando el reinicio constante y la pérdida de energía. Concretamente, el resultado final de este proceso de despolimerización catalítica consiste en un 10-20% de gas de hidrocarburo, más un 70-80% de petróleo y un pequeño porcentaje variable de residuos carbonosos.
Tras un intento en Pune (India), PK Clean instaló en 2013 su primera planta comercial a gran escala en Salt Lake City, en asociación con la compañía de reciclaje más grande de Utah, la Rock Mountain Reciclyng. Ahora puede convertir ya hasta 10 toneladas de plástico al día en 60 barriles de petróleo con cero emisiones tóxicas. La producción de cada barril cuesta 35 dólares, pero genera unos ingresos de 100 dólares al ser vendidos a una refinería cercana.
PK Clean ya planea asociarse con otras compañías de reciclaje de todo EE UU y, eventualmente, terminar llevando su tecnología allí donde los residuos plásticos suponen un problema aún mayor: el Tercer Mundo. Mientras, espera tardar sólo dos años en poder generar un combustible más refinado que pueda bombearse inmediatamente en sus camiones sin pasar por las refinerías de petróleo.
Orígenes y trayectoria de PK Clean
Como curiosidad, el “PK” del nombre de la empresa hace referencia a un amigo de la familia de Bakaya, el inventor Percy Kean, que la introdujo en el mundo de las tecnologías limpias y creó la tecnología de despolimerización catalítica que es la base de su tecnología. Tras su muerte, Bakaya encontró en la Escuela de Negocios MIT Sloan y en el Club de Emprendimiento del MIT la formación y apoyo que necesitaban para comenzar a comercializarla. A lo largo de 2011, PK Clean ganó diversos premios destinados a emprendedores tecnológicos como el MIT Clean Energy, el MassChallenge, el Concurso Rice de Planes de Negocio y el Cleantech Open. Desde entonces ha suscitado la atención de publicaciones como Fortune y Forbes.
Fuente: http://innovacion.ticbeat.com - INNOVAticias
martes, 20 de mayo de 2014
Residuos: Las nuevas minas de materias primas
Aunque no nos demos cuenta, estamos rodeados de productos elaborados a partir de materiales reciclados, algo que cobra especial importancia en el «Día Mundial del Reciclaje». Con las botellas de plástico que depositas en el contenedor amarillo se puede fabricar un forro polar. Y en las tapicerías de su coche tienes otra «segunda vida» este plástico. Y es que el pet con el que están hechas es una fibra sintética muy utilizada en la industria textil. Y en un mundo como el nuestro, que consume muchos más recursos de los que el planeta genera, el uso de materias primas «secundarias» procedentes del reciclado es una cuestión vital.
Un dato para que no quepa duda: en los quince años que llevamos utilizando los contenedores amarillos y azules en nuestro país hemos evitado entre (casi) todos la emisión de 12,6 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera, uno de los gases responsables del incremento de temperatura del planeta. Esos números pueden ser más ilustrativos si los traducimos a una «moneda de uso corriente», como luz y agua: esos casi 13 millones de toneladas de envases han supuesto un ahorro de energía equivalente a la que consumen los habitantes de Valencia y Bilbao durante un año. Y un ahorro de agua equivalente al gasto anual en la Comunidad de Madrid.
Más allá del contenedor
Más allá de los contenedores también hay otras oportunidades para nuestros residuos, que vuelven en formas insospechadas. Incluso los neumáticos de tu coche, que una vez desgastados pueden ser muy útiles protegiendo a los más pequeños de golpes cuando se lanzan por el tobogán o se caen del columpio. Los granulados de caucho procedentes de sus viejos neumáticos se utilizan en la fabricación de suelos blandos para los parques infantiles. También tienen cabida en los céspedes artificiales, haciendo nuestra pisada más confortable. O pueden volver de nuevo a la carretera, como parte de las mezclas bituminosas, para dar mayor resistencia y duración al asfalto.
Otra fuente de materias primas secundarias, en una sociedad «tecnologizada» son los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE). El viejo PC de tubo catódico que guarda como una reliquia es una «mina moderna». Con sus 21 kilos, permite recuperar 11.2 de metales, sobre todo hierro y algo de aluminio; 4.6 kilos de vidrio y 4.2 de diferentes plásticos. Incluso una mínima proporción oro, plata y paladio. También son una «mina» la impresora y el móvil.
Reciclar es la nueva forma de contribuir a la gestión sostenible del planeta. Un ahorro de materias primas que las próximas generaciones agradecerán.
Fuente: ABC
jueves, 20 de marzo de 2014
El plástico: ¿Un material verde?
¿Puede contribuir el plástico al desarrollo sostenible?
¿Puede ahorrar recursos y energía?
Mientras una buena parte de la opinión pública sigue refiriéndose a él como el causante de muchos de los problemas ambientales de nuestro planeta Tierra, otros elevan el plástico a la categoría de material verde, y afirman que lo verdaderamente contaminante es el uso —o mejor, el mal uso— que hacemos de él. Pero lo cierto es que la progresión del plástico en los últimos años ha sido espectacular y, hoy por hoy, es un material insustituible en infinidad de aplicaciones. Aimplas y Cicloplast tratarán de arrojar luz al respecto en la jornada debate Sostenibilidad, Reciclado y Valorización de los Plásticos, que se celebrará en Valencia el 20 de noviembre.
Javier García
Muchos se plantean hasta qué punto es compatible el plástico con nuestro entorno, con el medio ambiente. Teresa Martínez, directora general de Cicloplast, sociedad sin ánimo de lucro que fomenta el reciclado de los plásticos al final de su vida útil, no tiene dudas. “El plástico, no sólo es compatible con la sostenibilidad, sino que contribuye muy positivamente a mejorar los tres pilares que la sustentan: economía, medio ambiente y sociedad”.
Según explica, el sector de los plásticos representa el 2% del PIB en España, e integra a más de 4.000 empresas en nuestro país, que dan trabajo a más de 95.000 personas. “En Andalucía y Murcia se cultiva con apoyo de los plásticos, logrando que España sea uno de los principales proveedores de frutas y hortalizas de alta calidad en Europa”. Y es que el alto nivel de desarrollo económico de un país va siempre asociado a las innovaciones proporcionadas por los materiales plásticos en aplicaciones tales como el transporte y las comunicaciones.
La directora de Cicloplast sostiene que con el uso de los plásticos se ahorra energía y se reducen las emisiones. “Sólo tenemos que pensar en los materiales aislantes de un edificio, las piezas de altas prestaciones de uso en automóvil o los envases inteligentes que protegen nuestros alimentos”. Y pone como ejemplo un automóvil. “Contiene de media un 15-20% de plásticos y gracias a ellos se ahorran 12 millones de toneladas al año de petróleo y se reducen en 30 millones de toneladas las emisiones de CO2”.
Otro ejemplo: la energía necesaria para fabricar un aislamiento de espuma de plástico se recupera en los primeros cuatro meses de utilización. Además, según Martínez, durante la vida media del aislamiento se reducen en 290 millones de toneladas las emisiones de CO2.
Por otro lado los plásticos contribuyen al bienestar y progreso social en ámbitos como la sanidad donde la implantación de válvulas cardiacas, prótesis o lentes oculares han sido posibles gracias a los plásticos. También destaca su papel en educación: “Los plásticos presentes en ordenadores, tablets o móviles han facilitado el acceso a la información y a la comunicación”.
Los plásticos ahorran recursos y energía
Hoy en día los materiales plásticos y sus diferentes procesos de transformación pueden dar respuesta a las necesidades de muchos sectores ya que pueden sustituir a materiales tradicionales como el metal, el vidrio o la madera. Algunas de sus características técnicas como su alta resistencia y versatilidad en el diseño o su ligereza, lo convierten en un material óptimo, explica la directora de Cicloplast. En muchas ocasiones, esta sustitución supone grandes ahorros energéticos y, por lo tanto, una importante reducción de las emisiones de CO2 asociadas.
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| Teresa Martínez: Directora General de Cicoplast. |
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| Eva Verdejo: Responsable de Reciclado y Medio Ambiente de Aimplast. |
El reciclado del plástico
Los plásticos al final de su vida útil tienen un valor material y energético que es posible recuperar. Sin embargo, apunta la directora de Cicloplast, en España, el 54% de los residuos plásticos van a parar al vertedero. “El reciclado material es la principal forma de recuperación. Se obtienen nuevos productos de plástico reciclado a partir del residuo triturado, lavado y procesado gracias a la actividad de más de 100 industrias recicladoras de plástico instaladas en España”.
Pero, ¿qué ocurre con el reciclado energético? Mientras que en el reciclado material de los plásticos España muestra un índice similar a la media europea (26%), cuando se trata de reciclado energético estamos a un nivel muy inferior (20%) que el resto de Europa, especialmente si nos comparamos con países punteros en medio ambiente como Alemania (66%), Dinamarca (71%) o Bélgica (66%), comenta Martínez. “Desde Cicloplast, apostamos por el aprovechamiento del valor material y energético. Si se produce un combustible sólido recuperado a partir de residuos plásticos, se consigue una importante reducción en las emisiones de gases de efecto invernadero de cualquier instalación que utilice combustible convencional”.
La energía de los residuos, otra forma de energía renovable
Los plásticos pueden actuar como “un excelente combustible verde”, ya que tienen un poder calorífico similar al gas natural y superior a combustibles tradicionales como el fuel oil y el carbón.
Si los plásticos son energía, ¿por qué enterrar energía? La cuestión es cómo evitar que los plásticos acaben en vertederos. Martínez parece tener la solución: “Hay que aplicar políticas integradas de gestión que combinen el reciclado material y el energético”.
En España cobra mucha importancia la búsqueda de fuentes de energía alternativas, debido a nuestra fuerte dependencia energética. “La valorización energética de residuos plásticos se considera energía renovable”, afirma Eva Verdejo, responsable de Reciclado y Medio Ambiente del Instituto Tecnológico del Plástico (Aimplas). Además de este tipo de gestión de residuos plásticos, no hay que olvidar que existen otros sistemas como el reciclado mecánico. Éste no proporciona directamente una fuente de energía como tal, explica Verdejo, pero es “muy importante desde el punto de vista de la sostenibilidad, ya que evita el impacto ambiental y económico que supone la extracción y el consumo de recursos naturales, para dar lugar a nuevos productos”. Afortunadamente, ambos sistemas —valorización energética y reciclado mecánico— son compatibles. “Basta con evaluar la eficacia de cada uno de ellos caso por caso, bajo criterios técnicos, económicos y ambientales”, añade.
La legislación que regula el plástico como residuo
¿Avanza la legislación en la adecuada gestión de residuos plásticos? Para Eva Verdejo, de Aimplas, sí. “La Directiva Marco de Residuos (Directiva 2008/98/CE), por ejemplo, es muy positiva ya que establece y refuerza conceptos como el reciclado o la valorización energética y especialmente la prevención. No obstante, puntualiza Verdejo, “hay otros aspectos que deben potenciarse, como por ejemplo, la responsabilidad ampliada del productor, que si se define adecuadamente puede dar un impulso a la valorización de residuos plásticos”
Con respecto a las legislaciones sectoriales (automoción o eléctrico-electrónico) Aimplas considera que sería positivo marcar objetivos de valorización por materiales, como ya ocurre en la legislación de envases y residuos de envases (Directiva 94/62/CE y sus modificaciones posteriores). Además, de forma complementaria a estas legislaciones, habría que incidir en una regulación de vertederos “realista”, en lo que respecta a los materiales que se deberían excluir de este destino, así como en una homogenización de precios entre vertederos —tanto a nivel de países como de regiones dentro de un mismo país— que impida el traslado de residuos de un lugar a otro y favorezca la valorización de residuos. “Es necesaria la inversión y el apoyo en I+D, para que los objetivos y metas previstas en la legislación se traduzcan en una realidad y alcanzar así un modelo de desarrollo más sostenible”, apunta la responsable de Reciclado y Medio Ambiente de Aimplas.
El plástico en sociedad
Las organizaciones que representan a la industria de los plásticos tienen aún mucho por hacer en la tarea de informar y formar al ciudadano, ya que, según afirma la directora de Cicloplast, existe un amplio desconocimiento sobre la realidad de este material. “Casi nadie sabe que los plásticos, en su primera vida útil, aportan ventajas para el medio ambiente”, sostiene. En este sentido, Cicloplast está impartiendo conferencias, cursos y jornadas a diversos públicos desmontando los falsos mitos sobre los plásticos en su relación con el medio ambiente.
Pese a la poca información o desinformación del ciudadano sobre los beneficios del plástico para nuestra sociedad, su grado de compromiso con el reciclado parece ir en aumento en los últimos años. “La participación ciudadana en las recogidas selectivas de los plásticos en el contenedor amarillo es cada vez mejor en cantidad y, sobre todo, en calidad. Parece que hay muchos menos errores. Tenemos en España un índice de impropios similar a la media europea. Y eso que empezamos más tarde que ellos”, comenta al respecto Martínez.
En 2011 España recicló 344.589 toneladas de plástico de origen doméstico. Esto supone un aumento del reciclado de plásticos en un 6,7 % con respecto al año anterior, y confirma la tendencia ascendente de los últimos años con un ritmo de crecimiento del 18% de media anual. Mientras que en otros países europeos sólo se reciclan las botellas, en España se reciclan todo tipo de envases plásticos. Botellas de leche o agua, tarrinas de lácteos, envases de champú o de corcho blanco, bolsas y filmes de plástico pueden ser depositados en el amarillo y todos ellos se reciclarán, gracias al Sistema de Punto verde, gestionado por Ecoembes. En opinión de Cicloplast, para continuar mejorando hay que seguir apostando por actividades de educación ambiental, además de proyectos de investigación que aporten soluciones ecoeficientes y sostenibles a los mercados finales para los plásticos reciclados.
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| Foto: Ticona. |
La investigación en materiales plásticos
El campo de los materiales plásticos es una fuente constante de avances tecnológicos en la amplia variedad de aplicaciones en los que están incluidos. Algunos de estos avances, explica Eva Verdejo, de Aimplas, están relacionados directamente con la sostenibilidad como, por ejemplo, el uso de materiales reciclados, biodegradables o procedentes de fuentes renovables, el desarrollo de nuevas tecnologías de procesado y de tratamiento de superficies más eficientes y con un menor consumo energético, o el reciclado de residuos complejos y de aplicación en sectores de mayor valor añadido.
Otros avances no persiguen directamente la sostenibilidad, aunque deben desarrollarse teniendo en cuenta esta premisa. En este grupo, Verdejo destaca el uso de la nanotecnología, que permitirá dotar a los materiales plásticos del futuro de nuevas propiedades como, por ejemplo, conductividad, materiales que no se rayen, que aumenten la conservación de los alimentos que envasan o materiales que se limpien por sí mismos o se autorreparen. “La lista es muy amplia, porque las posibilidades de los materiales plásticos también lo son”, sostiene la investigadora de Aimpas.
El futuro del plástico
Gracias a sus múltiples cualidades y prestaciones, el plástico es la primera opción como material en muchas aplicaciones y sectores diferentes. Los desarrollos realizados en los últimos años han permitido al plástico superar barreras antes impensables. Así, explica Verdejo, en envases se han llevado a cabo desarrollos alternativos al metal y el vidrio para conservas. En construcción, existen materiales composites que permiten desarrollar elementos alternativos al hormigón o el metal, mientras que en automoción, el porcentaje de plástico se ha incrementado gracias a las nuevas funcionalidades que ofrece el material y que permiten un ahorro energético importante debido a su mayor ligereza. En otros sectores como la aeronáutica, se han conseguido recubrimientos que evitan el hielo en las alas de los aviones, y en náutica, se han desarrollado materiales resistentes al impacto de bala. “El plástico también se ha posicionado como referencia en el sector eléctrico-electrónico y de deporte y ocio, entre otros. Las posibilidades y los ejemplos son infinitos”, asegura Verdejo.
La responsable del departamento de reciclado y medio ambiente de Aimplas recuerda que en todos los sectores todavía queda mucho camino que recorrer. “Se ha conseguido mucho, pero hay que seguir avanzando en la investigación, el desarrollo y la innovación, y también en la formación y en la difusión”, sentencia Verdejo.
Publicado en: Interempresas
lunes, 11 de noviembre de 2013
¿Cómo se deben reciclar los plásticos?
Desde el punto de vista químico los plásticos son polímeros (sustancia formadas por cadenas largas de moléculas repetidas), la mayoría sintéticos, que debido a sus buenas propiedades tienen gran cantidad de aplicaciones o usos, quizás más que otros materiales con más años en el mercado, como pueden ser los metales, el vidrio o la madera.
Los plásticos, según su definición, son materiales que pueden cambiar de forma y conservar ésta de modo permanente, a diferencia de los cuerpos elásticos.
Desde el punto de vista químico los plásticos son polímeros (sustancia formadas por cadenas largas de moléculas repetidas), la mayoría sintéticos, que debido a sus buenas propiedades tienen gran cantidad de aplicaciones o usos, quizás más que otros materiales con más años en el mercado, como pueden ser los metales, el vidrio o la madera.
El origen de los plásticos se remonta a 1859 en Gran Bretaña, donde aparece un plástico llamado fibra vulcanizada. Más tarde, en 1870, en Estados Unidos, Jhon Wesley Hyatt participó en un concurso para encontrar un material que sustituyera al marfil natural, y presentó el “celuloide”(nitrato de celulosa tratado con alcanfor). En 1907 aparece ya el primer plástico totalmente sintético, el formaldehído fenólico, y pasaron cuatro décadas, hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial, para que apareciera el polietileno de baja densidad y con él la actual industria del plástico.
Las primeras materias primas para la obtención de los plásticos eran de origen vegetal, provenientes del algodón, las avellanas o del almidón. Hoy en día la mayoría, por no decir todas, las materias primas para la obtención de los plásticos se obtienen a partir del petróleo crudo o el gas natural (etileno, butadieno y propileno), mediante procesos químicos. Sin embargo el porcentaje utilizado de petróleo y gas natural para la fabricación de plásticos es solamente el 1,5 ó 2% del consumo total de los mismos.
Existen dos familias de plásticos:
- Termoplásticos: son plásticos fácilmente reciclables ya que funden cuando se calientan y por tanto se pueden moldear repetidas veces sin que sus propiedades originales se alteren demasiado. Sin embargo, durante los distintos ciclos de reprocesado van sufriendo modificaciones por lo que no pueden ser reciclados más de 5 ó 7 veces. Los termoplásticos más conocidos son: PEBD, PEAD, PP, PET, PVC, PS, EPS y PC.
- Termoestables: son difíciles de reciclar ya que están formados por polímeros con cadenas ligadas químicamente (con enlaces transversales) que hacen necesaria la destrucción de su estructura molecular para poder fundirlos y esto conlleva a una alteración grande de sus propiedades originales. Existen distintos termoestables como por ejemplo: resinas fenólicas, resinas ureicas, etc..
Es importante destacar la poca compatibilidad, en cuanto a estructura química, de las dos familias, por lo que si se mezclaran se reducirían sus propiedades mecánicas respecto de las que poseen sin mezclarse.
Las ventajas que presentan los plásticos frente a otros materiales son las siguientes:
- Debido a su baja densidad son materiales muy ligeros.
- Son materiales fácilmente moldeables, lo que facilita la obtención de productos con formas raras ó complejas sin demasiado gasto de energía.
- Suelen ser materiales aislantes tanto térmicamente como eléctricamente.
- Son resistentes a la corrosión y los ataque de distintos agentes químicos por lo que les hace ser buenos materiales para envases y embalajes.
- Son muy versátiles por lo que se encuentran en campos tan dispares como la industria aeronáutica y la agricultura o la automoción y la industria de alimentación.
Pero también existen grandes inconvenientes:
- Durante la fabricación de los productos plásticos se contamina, como cualquier otro proceso industrial.
- Su porcentaje en volumen es elevado, debido a la baja densidad de los mismos, y esto es un problema de espacio tanto en contenedores como en vertederos.
- Una vez que han sido reciclados, aunque sólo haya sido una vez, no se pueden utilizar para envasar productos de consumo humano.
- Existen gran cantidad de plásticos que actualmente no se pueden reciclar pues serían necesarios procesos costosos e incluso imposibles.
- Si se mezclan distintas familias de plásticos para reciclarlos se obtiene un producto de baja calidad.
Los plásticos de mayor consumo son:
- PVC: cloruro de polivinilo.
- PEAD: polietileno de alta densidad.
- PET: polietileno tereftalato.
- PP: polipropileno.
- EPS: poliestireno expandido.
- PC: policarbonato.
- PS: poliestireno.
- PEBD: polietileno de baja densidad.
En la actualidad la cantidad de productos plásticos en el mercado es enorme y por consiguiente la cantidad de residuos plásticos también es elevada. Teniendo en cuenta la alta resistencia de éstos a la degradación y que se obtienen a partir del petróleo (gas natural o carbón), fuente de energía no renovable y escasa, por lo tanto más cara según pasa el tiempo, se hace necesaria la recuperación y reciclaje de los mismos.
Gestión de los residuos plásticos
La ley que regula la gestión de los residuos plásticos en España es la Ley 10/98, de 21 de Abril, de Residuos y también la Ley 11/97 de 24 de Abril, de Envases y Residuos de Envases.
La jerarquía establecida en estas leyes, en cuanto a la gestión de residuos, es la siguiente:
- Reducción en origen: consiste en reducir la cantidad de productos que se convierten en residuos, por ejemplo reduciendo el peso del envase. Es la acción más deseada ya que es la más eficaz en la reducción de residuos.
- Reutilización o reciclaje: se trata de separar los residuos plásticos del resto de las basuras para poder utilizarlos de nuevo, ya sea con la misma función que tenían antes o con una nueva. Una forma de reutilizarlos sería lavar las botellas y luego volver a llenarlas, mientras que el reciclaje consistiría en una transformación del material mediante distintos métodos.
- Valorización: es una forma de aprovechar la energía que aún queda dentro de un residuo. Un ejemplo para los plásticos sería la incineración con recuperación de energía, ya que los plásticos poseen un elevado poder calorífico.
- Vertido: es la última alternativa dentro de la gestión de los plásticos y por lo tanto la que se debería realizar en último lugar, sin embargo en España, hasta hace relativamente poco tiempo, ha sido la más utilizada. El vertido de los materiales plásticos es muy costoso ya que ocupan mucho volumen y en determinados vertederos se cobra en función de éste en vez de en función del peso. Así mismo, al ocupar mucho sitio provocan que se tengan que construir nuevos vertederos.
Origen de los residuos plásticos
Debido a la gran versatilidad de los plásticos podemos encontrar sus residuos en diversos sectores, entre los que destacan:
Envases y embalajes: provienen de dos vías, la doméstica y la industrial.
- La primera vía es la que viene de los hogares. La recogida de los envases de plásticos debe ser por separado, mediante la recogida selectiva. Se recogen en el contenedor amarillo, junto con las latas y los briks. Los materiales más apreciados, para el reciclaje, son los plásticos duros ( botellas y otros envases similares), donde destacan el PEAD, PEBD y el PET. La mayor cantidad de residuos provienen de botellas, de bolsas y sacos, y de filmes.
- En cuanto a la vía industrial cabe destacar que es la que mayor cantidad de residuos suministra para el reciclaje, debido al elevado volumen de recogida de los mismos y a la facilidad de reciclaje de éstos.
Agricultura: son residuos abundantes en el Levante y Sur de España, donde se utiliza mucho la plasticultura ( aplicación de coberturas plásticas en los cultivos para protegerlos de los fenómenos atmosféricos adversos). De estos materiales que se recuperan sólo se puede aprovechar el 40% para el reciclaje, ya que se degradan mucho durante su utilización, lo que implica utilización de materias primas vírgenes para compensar esta pérdida, con lo que se incrementa el precio de éstos. La mayoría del plástico proviene de invernaderos, de túneles de cultivo y de acolchado de suelos. Los materiales más utilizados en agricultura son los polietilenos (alta y baja densidad) y el PVC. Es tan grande la repercusión de estos plásticos en la zonas antes mencionadas que existe un Real Decreto 104/2000 para la regulación de los Residuos Plásticos Agrícolas de Invernaderos y Cultivos Protegidos.
Construcción: la mayor parte de los materiales plásticos utilizados son las tuberías (PVC y polietilenos), pero también están los perfiles de persianas y ventanas (PVC), materiales aislantes (PS), etc... El volumen recuperado de este sector no es muy elevado ya que estos materiales son de larga duración.
Automoción: el material más utilizado en automoción es el PP por lo que la mayor parte de los residuos provienen del mismo. El problema es que muchos de estos residuos son difíciles de recuperar debido a su situación dentro del automóvil. Un importante fabricante de vehículos posee una planta piloto de desguace de automóviles para la extracción de la mayor cantidad de plástico posible de los mismos para la reutilización y reciclaje de éstos. Sin embargo se desprecian gran cantidad de los mismos ya que poseen aditivos, pinturas, etc.., que encarece su reciclaje. Los principales residuos son parachoques (PP), faros (PC), depósitos de combustibles (PEAD).
Productos eléctricos y electrónicos: Se recupera gracias a la chatarra electrónica, despiezando los aparatos para separar los distintos plásticos. Los materiales más comunes son el PP, PS y PC. La mayor parte del plástico se obtiene de cables y de aislantes.
Reciclaje de plásticos
Para poder llevar a cabo el reciclaje de los residuos plásticos, así como todos los demás residuos, es fundamental la colaboración ciudadana a la hora de la separación selectiva de las basuras. Los ciudadanos separan y determinadas empresas reciclan.
Separación en origen
La cantidad de envases de plástico que se utilizan en los hogares es elevadísima, y en la actualidad el 80% del reciclaje de plásticos corresponde a envases que provienen de hogares, aún así es conveniente aumentar el porcentaje de ciudadanos que separan estos residuos.
También se separan los residuos de plásticos en la industria, donde la cantidad de éstos es mucho más elevada, del resto de basuras.
Recogida selectiva de plásticos
En la Comunidad de Madrid existen fundamentalmente dos tipos de recogida:
- Recogida puerta a puerta: consiste en la utilización de contenedores de dos ruedas, de color amarillo, ya sea en una comunidad de vecinos o en casas particulares, que posteriormente se sacan a la puerta de la casa y los camiones recogen estos contenedores de puerta en puerta.
- Recogida en zona de aportación: se disponen en la calle, en una zona debidamente señalizada, distintos contenedores para la recogida selectiva de determinados residuos y se recogen en estas zonas por camiones. En ocasiones se puede recoger el contenedor amarillo junto con el contenedor de restos orgánicos en un mismo camión, ya que existen vehículos con caja compartimentada que constan de dos zonas, una para envases y otra para los residuos orgánicos.
Los plásticos, que no son envases, se recogen con el resto de basuras pero la calidad y cantidad de residuos plásticos que se pueden aprovechar para el reciclaje no es demasiado elevada.
Transporte
Existen distintos vehículos recolectores de contenedores de envases, que varían en función del tipo de contenedor que deben recoger. Por ejemplo, si tenemos un contenedor tipo iglú el vehículo sería de carga superior. Como normalmente se utilizan contenedores de dos o cuatro ruedas los vehículos que recogen son de carga lateral o trasera, y dentro de los de carga trasera está el de caja bicompartimentada, ya explicado anteriormente.
Si la planta de clasificación está muy alejada de la ciudad los vehículos de recogida llevan la carga a una estación de transferencia, donde descargan los residuos en una fosa y más tarde otro vehículo, con mayor capacidad, vuelve a cargarlos para llevarlos a una planta de clasificación. Con este método se ahorra muchísimo en el transporte siempre que la planta clasificadora esté a más de 30 km del lugar en el que se recogen los residuos.
Planta de clasificación
Son instalaciones en las que se separan los residuos que llegan en los vehículos recolectores. Los envases de plástico duro normalmente se separan de forma manual al principio de la instalación. La separación se realiza atendiendo al tipo de material, pero no todos los plásticos se separan de forma individual, normalmente se dividen en PET, PEAD blanco y PEAD mixto y por otro lado el PVC y otros plásticos. El PEBD, al ser muy ligero, se puede retirar de la cinta transportadora a través de un ciclón que lo absorbe, pero si no existe esta máquina también se retiraría de forma manual.
Normalmente los trabajadores de estas plantas están acostumbrados a la separación de plásticos y no necesitan mirar los códigos CER(Catálogo Europeo de Residuos). Estos códigos están contemplados en la Ley 10/98 en el artículo 3.a donde se dice que se considerarán residuos aquellos que aparezcan en el Catálogo CER.
Una vez separados en montones se pueden triturar y compactar en balas para posteriormente venderlos a empresas de reciclaje de plásticos.
Venta de plástico a recicladores
Las empresas que compran plástico recuperado para reciclarlo pueden hacerlo poniéndose de acuerdo con la empresa que gestiona la recuperación de los envases o bien comprándolos a empresas o industrias en las que se generan gran cantidad de los mismos.
Los precios de estos materiales varían en función de la forma en que se venden, bien en retales, triturados o en granza y también dependen del lugar en el que se generan, ya sean de postconsumo o de producción.
Alguna de las propiedades de los materiales plásticos que pueden hacer variar su precio son las siguientes:
- Transparencia y color: si lo que se compra es plástico de colores sólo se podrá reciclar para obtener productos plásticos de colores oscuros (grises, pardos, etc..) y por tanto se limita la utilidad de los mismos. Debido a este inconveniente el plástico de colores se vende más barato que el natural ó blanco.
- Limpieza: mientras más limpio esté el plástico más valor adquiere en el mercado. Si los materiales vienen impresos se reduce su precio ya que hay que eliminar las tintas o simplemente utilizarlos para hacer piezas de color oscuro.
- Presentación: con este término nos referimos a la forma en que se va a vender el plástico recuperado. Normalmente cuanto más pequeños son los trozos mayor es el precio que adquieren. Los más caros son en forma de granza, después triturados y por último como retales.
- Fluidez y procesabilidad: estas características son importantes para el procesado de las piezas. Están relacionadas con la estructura interna (molecular) del plástico y con los agentes químicos (aditivos) que se les añaden para imprimirles determinadas propiedades. Obviamente, contra más fluidos y fáciles de procesar sean mayor precio se pagará por ellos.
- Resistencia: los recicladores tienen en cuenta la resistencia de los materiales a diferentes exposiciones, por ejemplo a la degradación térmica durante el procesado de piezas o, una vez que ya se han fabricado, la resistencia a los agentes externos(humedad, luz solar, etc..)
- Clasificación: si los materiales plásticos recuperados han sido separados por colores o por rígidos y flexibles, o por botellas y films, etc, alcanzan mayor valor que si van mezclados ya que ahorran tiempo y gastos a las empresas recicladoras.
Los mayores compradores de materias plásticas secundarias son las propias empresas de los plásticos, ya que normalmente pueden fabricar sus productos mezclando materias primas vírgenes y secundarias.
Proceso de reciclaje de los plásticos
Existen distintos procesos de reciclaje en función de los distintos plásticos que se tengan.
Los principales sistemas de reciclaje son los siguientes:
1º Reciclaje mecánico:
Consiste en cortar las piezas de plástico en pequeños granos para posteriormente tratarlos. Se trabaja con macromoléculas de los polímeros. Todos los procesos de reciclaje mecánico comienzan con las siguientes etapas:
- Limpieza: una vez que los plásticos recuperados llegan a la empresa donde se van a tratar lo primero es acondicionarlos para obtener una materia prima adecuada, sin suciedad o sustancias que puedan dañar tanto a las máquinas como al producto final ( eliminar papeles, tapones, etc..). Normalmente los plásticos recuperados procedentes de la industria suelen llegar en muy buenas condiciones por lo que esta etapa se saltaría.
- Clasificación: se deben separar los distintos tipos de plásticos antes de transformarlos, sobre todo en el caso de los que provienen de la industria, porque los que vienen de la Plantas de Clasificación ya están separados. Se puede hacer en tanques de agua por densidades.
- Trituración: esta fase se lleva a cabo cuando los materiales no han sido triturados anteriormente o porque el tamaño de grano no es el adecuado.
- Lavado: en tanques o cubas de gran tamaño se lavan los granos de plástico para eliminar cualquier tipo de suciedad o impureza. Es muy importante esta etapa en los plásticos que vienen de postconsumo, ya que han contenido sustancias que pueden permanecer en ellos durante mucho tiempo.
- Granceado: los residuos de plástico se suelen vender en forma de granza pero si esto no sucede se deben convertir a granza para poder introducirlos en los equipos de reciclaje. Con el granceado se consigue la homogenización del material, mediante fundición, tintado y corte en pequeños trozos.
Extrusión: consiste en someter a presión al material fundido para hacerlo pasar a través de una matriz. Las materias primas se introducen en forma sólida y dentro de la máquina extrusora se funden y se homogeinizan. Los pasos a seguir son los siguientes:
Introducción en una máquina extrusora: existen distintas máquinas que se escogerán en función de los productos finales que se quieran conseguir.
En principio todas las máquinas constan de unas zonas o partes comunes, que son:
Introducción en una máquina extrusora: existen distintas máquinas que se escogerán en función de los productos finales que se quieran conseguir.
En principio todas las máquinas constan de unas zonas o partes comunes, que son:
- Entrada o alimentación: es la parte por donde se introducen las materias primas secundarias, mezcladas con materias vírgenes. En esta zona se calientan las materias y se transportan hacia la siguiente sección.
- Zona de sometimiento a presión: es la etapa en la que se produce la fusión del polímero, en ausencia de aire. Dependiendo del polímero que se introduzca tendremos un tipo de fusión distinta (lenta, constante, rápida, etc) y el interior de la extrusora variará.
- Zona de homogeinización ó dosificación: en este caso se trata de homogeneizar el material que irá entrando en el dado de forma constante.
- Dado: es la parte final de la extrusora donde se produce una criba de los materiales que no se hayan fundido, polvo, etc y a continuación se elimina la tendencia que pueda tener el material a torcerse (porque hasta este momento ha pasado por un tornillo por el que va girando) para que los productos obtenidos no presenten este defecto.
Existen distintos tipos de extrusión, como por ejemplo la extrusión de filmes (polietilenos), de tubos o de láminas (PS, ABS, PVC).
Una técnica utilizada para la obtención de láminas de empaquetado con película y tipo burbuja es la:
Termoformación: que parte de una lámina de polímero conseguida por extrusión y se le aplica calor hasta que se reblandece para más tarde introducirla en un molde en el que se somete a una fuerza para darle forma hasta que se solidifica.
Inyección: se basa en la inyección de material fundido dentro de un molde frío cerrado, en el cual el material se enfría y solidifica, tomando así la forma deseada. Este proceso consta de dos etapas fundamentales:
- Plastificación: consiste en la fusión del material en un tornillo donde existe una válvula a presión para evitar que el material retroceda, una vez fundido, hacia la entrada. Además dicha válvula permite empujar el material hacia el interior del molde.
- Cierre: es la zona en la que se encuentra el molde a baja temperatura, siempre sometido a presión, una vez que la materia fundida se encuentra en su interior. La presión a la que se encuentra el molde depende del tamaño de las piezas finales, contra más grandes sean mayor presión.
Soplado: es la técnica utilizada para la obtención de piezas huecas, como son botellas, bidones, etc.. Consiste en fundir el material e introducirlo dentro de un molde. A continuación se inyectaría aire en el interior, de forma que el material quede alrededor de las paredes, en forma de tubo, y se enfríe adquiriendo esta forma. La técnica es muy similar a la que utilizaban los maestros vidrieros hace años para producir piezas de vidrio, la técnica de soplado de vidrio. Existen dos modalidades principales de soplado:
- Extrusión-soplado: es una técnica mezcla. Normalmente se trabaja con una extrusión continua ya que permite mayor producción. El material que ha pasado por la extrusión llega con una forma intermedia al molde de soplado, en el que se produce la entrada de aire con el que la materia toma forma y se solidifica por enfriamiento.
- Inyección-soplado: ha sido el método más utilizado para la fabricación de botellas de bebida carbonatada, sobre todo de PET. En este caso se trabaja con una preforma del material realizada por inyección dentro de un molde muy frío. A continuación se calienta la preforma por encima de su punto de transición vítrea y se procede al soplado.
Tanto en el soplado como en la extrusión se pueden fabricar materiales bicapas, con dos capas de material virgen y una, intermedia de material reciclado. De este modo se pueden aprovechar los materiales de plástico reciclados para el envase de productos de consumo humano, ya que las capas de plástico virgen funcionan como medios aislantes. Es necesario hacer estudios sobre estos productos para saber el espesor necesario de las capas vírgenes, habría que estudiar caso por caso.
Compresión: es una técnica poco utilizada en la actualidad auque en los años cuarenta tuvo mucho éxito para la fabricación de discos planos o también llamados discos de vinilo, ya que se fabrican a partir de un copolímero de cloruro de polivinilo (PVC) negro. Actualmente se utiliza sobre todo para plásticos termoestables. Esta técnica consiste en colocar el material en un molde y el molde, a su vez, en una prensa donde el material se somete a elevada presión y adopta la forma deseada.
Transferencia: es un método que se considera una versión mejorada de la técnica de compresión. Consiste en la introducción de materia prima, a gran presión, dentro de molde gracias a un pistón. Es un proceso más caro que el anterior y por ello hay que tener muy claro cuándo se debe utilizar.
Calandrado: es una técnica muy utilizada para la producción de láminas y películas del espesor deseado. Suele dar un acabado de muy buena calidad y se utiliza sobre todo con el PVC. Consiste en la introducción de materia prima en el interior de una máquina que contiene varios rodillos. La materia se va desplazando entre los huecos que existen entre los rodillos, reduciéndose así su espesor.
A continuación se describen algunos tipos de reciclaje químico:
2º Reciclaje químico:
Se basa en degradar los materiales plásticos, mediante calor o con catalizadores, hasta tal punto que se rompan las macromoléculas y queden solamente moléculas sencillas (monómeros), a partir de las cuales se podría conseguir otros tipos de plásticos ó combustibles. Entre las distintas técnicas posibles, las más representativas son:
- Gasificación: con este proceso se obtiene gas de síntesis ( CO y H2O) que es un gas combustible, utilizado con frecuencia en la industria metalúrgica. Lo primero que se hace es la compactación de los plásticos para reducir su volumen, se produce una desgasificación y después una pirólisis que continúa elevando la temperatura para hace la gasificación. Una de las mayores ventajas de la gasificación es que se puede llevar a cabo sin la necesidad de separar distintos tipos de plásticos.
- Pirólisis: se utiliza para materiales plásticos como el PP y PS pero también para mezclas de plásticos difíciles de separar. Mediante la pirólisis se produce la descomposición térmica, en atmósfera inerte, de las moléculas que conforman los materiales plásticos en tres fracciones: gas, sólido y líquido, que servirán de combustible y de productos químicos. En el caso de los polietilenos se podría conseguir, con esta técnica, la obtención de etileno para fabricación de nuevos plásticos. El gran inconveniente de la pirólisis es el elevado coste de instalaciones y producción. Actualmente en España existe una planta piloto para probar este método, mientras que en Canadá está totalmente implantado.
- Hidrogenación: consiste en la aplicación de energía térmica a los materiales plásticos en presencia de hidrógeno para dar lugar a combustibles líquidos. Es una de las técnicas más estudiadas y bastante desarrollada.
- Craking: es un proceso similar al que se produce con el petróleo crudo en las refinerías. Consiste en la ruptura de moléculas mediante el uso de catalizadores, como pueden ser las zeolitas, obteniéndose cadenas de hidrocarburos de diversas longitudes, que se pueden utilizar como combustibles.
- Disolventes: mediante la utilización de disolventes se pueden separar mezclas de plásticos, difíciles de separar por otras técnicas. Por ejemplo la ciclohexanona puede extraer el PVC de una mezcla y otro disolvente bueno es el xileno. Una vez separados los materiales se podrán reciclar por separado mediante alguna de las técnicas descritas anteriormente.
Degradación natural de plásticos
Aunque la idea parezca increíble ya es posible crear plásticos biodegradables, con el consecuente beneficio ambiental que esto supone, ya que se autodegradan cuando ya no son necesarios. Estos plásticos reciben el nombre de polihidroxicalcanoatos, PHA, y se degradan gracias a una bacteria llamada Azotobacter, dando lugar a dióxido de carbono y agua.
Existe otro tipo de plástico, también llamado biodegradable, cuya materia prima es de origen vegetal, como por ejemplo el almidón (proviene de las patatas o del maíz), aunque es posible que se pueda conseguir su obtención a partir de proteínas ó pectinas. La diferencia que existe entre las materias de origen vegetal y las sintéticas (a partir del petróleo) es que estas últimas suelen poseer moléculas o cadenas de alto peso molecular, que dificultan su degradación, pero además suelen ser sustancias hidrófobas, al contrario que las materias naturales. Los plásticos denominados biodegradables se destruyen parcialmente y sin necesidad de intervención de microorganismos.
En España existen, en determinadas comunidades autónomas, ayudas estatales para el uso de plásticos biodegradables en agricultura, en vez de utilizar plásticos normales que contaminan mucho más.
También existen plásticos solubles en agua, de tal forma que cuando están embalando un producto es necesario añadir agua para que desaparezca dicho embalaje. En China existen fábricas en las que se producen estos plásticos llamados polietenol ó alcohol polivinílico. Las mayores aplicaciones son para la actividad agrícola (films) y el envase y embalaje (bolsas, film de embalaje, etc..).
Otra sorprendente producción es la de los plásticos fotodegradables, que incorporan sustancias fotosensibles que cuando reciben la radiación solar se van degradando poco a poco. Una desventaja importante es que, debido a las sustancias fotosensibles que se incorporan en los productos, estos plásticos no se puede reciclar por los métodos convencionales.
En un futuro, no muy lejano, los plásticos que se degradan de forma natural representarán la alternativa más ventajosa para deshacernos de estos residuos, ya que hoy en día la tecnología necesaria para crear este tipo de plásticos es muy cara.
Productos de plástico reciclado
Una de las aplicaciones principales de los plásticos reciclados mezclados es la madera plástica. Este producto lleva fabricándose varios años en Europa y actualmente también en España. Su principal aplicación es la creación de mobiliario urbano, debido a las ventajas que presenta sobre otros materiales, por ejemplo, es mucho más resistente, a la acción de los agentes externos (agua, radiación solar, temperatura,….), que la madera normal. Algunos de los productos más utilizados son los bancos, bolardos, vallas, etc.
Otro material hecho a partir de plásticos reciclados es la fibra textil. El PET es uno de los materiales que más se reciclan para obtener estas fibras, que luego se transforman en ropa, alfombras, cuerdas, etc, con muy buena apariencia.
La mayoría de las botellas se vuelven a reciclar para obtener más botellas, eso sí, una vez recicladas no pueden usarse como envase de productos de consumo humano, pero sí para otros fines como son, por ejemplo, los productos de limpieza, ya que no contienen tensoactivos.
Los plásticos reciclados también se utilizan en construcción, por ejemplo los ladrillos hechos a partir de PEAD, tuberías, vallas, etc..
Ahorros en el reciclaje de plásticos
El reciclaje de materiales plásticos proporciona más ventajas que inconvenientes. Algunos de los beneficios más destacados del reciclaje son los siguientes:
- Los plásticos son reciclables y gracias a ello se pueden reducir los residuos en los vertederos, siempre que se separen del resto de los residuos.
- Se ahorran combustibles no renovables, ya que los plásticos se fabrican a partir de petróleo y al utilizar granza recuperada de residuos plásticos se reduce la necesidad de este recurso energético.
- Los plásticos no pierden su contenido energético durante se uso, por lo tanto al final de su vida pueden ser usados como combustibles.
- Se consume menos cantidad de agua en los procesos de reciclaje que en la producción primaria, con lo cual se ahorra en recursos naturales.
- En el proceso de reciclaje se disminuye la cantidad de sustancias químicas (algunas tóxicas) que se añaden para mejorar las propiedades de los productos plásticos, ya que los residuos plásticos ya las poseen.
Valorización energética de los plásticos
Después del reciclaje la valorización es la segunda opción para la gestión de los plásticos.
Este método es aconsejable en el caso de tener plásticos que estén muy deteriorados, sucios, o mezclados con otros materiales difíciles de separar.
Además lo esencial para una buena valorización es que los materiales a gestionar tengan elevado poder calorífico, cosa que los plásticos cumplen a la perfección ya que contienen 45.000 KJ/Kg, mientras que el fuel-oil contiene 44.000 kJ/kg. De echo, con un envase de yogur se obtendría la energía necesaria para mantener encendida una bombilla durante una hora aproximadamente.
Es una de las alternativas más importantes para aprovechar aquellos plásticos que están mezclados con los demás residuos sólidos, en los casos en que no se ha realizado la separación selectiva, y obtener así energía, ya sea en forma de calor ó electricidad.
La valorización energética se realiza por medio de la incineración de estos residuos y consiste en la introducción de los mismos, una vez homogeneizados, en un horno donde se producirá la combustión, en presencia de oxígeno, de éstos y el calor que se desprenda se utilizará par calentar un líquido (normalmente agua) que pasará a vapor y generará energía.
Es importante destacar que durante la incineración pueden aparecer sustancias tóxicas, como es el caso de dioxinas y furanos, por lo tanto es imprescindible tener unos sistemas de limpieza y gestión, tanto de gases como de cenizas, adecuados para que no se emitan dichas sustancias al exterior. Mejor opción para la incineración de plásticos es hacerla por separado, solamente plásticos. En esta ocasión será más fácil controlar las emisiones ya que los materiales son más homogéneos; hay que tener cuidado con los materiales que se llevan a incineración, ya que muchas veces se puede dar lugar a un desplazamiento de los materiales plásticos que deben ser reciclados hacia la valorización, y esto no es lo correcto ya que la valorización es la segunda opción de gestión, después del reciclaje.
El aprovechamiento de los plásticos como combustibles es conocido en industrias como las cementeras, que necesitan gran cantidad de energía para alimentar sus hornos, sustituyendo así al carbón, que es el combustible más utilizado, y reduciendo con ello los impactos ambientales que éste provoca.
Vertido de residuos plásticos
La opción de llevar los residuos plásticos a vertedero es la menos deseable y la que se debería hacer en último caso, siempre que no se pudieran realizar las dos anteriores.
Los vertederos que se utilizan son los de residuos sólidos urbanos, excepto para residuos de envases de plástico que hayan contenido residuos peligrosos, que también serán tratados como residuos peligrosos. Aún así, los residuos son cada vez más abundantes y los vertederos se van llenando cada vez más deprisa, con lo que se hace necesaria la apertura de nuevos vertederos que ocupan espacios que nunca podrán ser utilizados para muchos otros fines.
domingo, 27 de octubre de 2013
Tereftalato de polietileno
Sobre todo nos interesa en este momento las últimas diapositivas en las que se trata el proceso de producción y reciclaje del PET. Según la información que tenemos se trata de la siguiente:
- Separación manual.
- Molienda (Trituración gruesa).
- Lavado y separación de contaminantes por gravedad.
- Molienda fina.
- Sitio de homogeneización.
- Lavado y separación de contaminantes.
- Centrifugado y secado.
- Sitio de homogeneización.
- Extrusión.
Hay que ampliarla con más información detallada, de momento ya tenemos una linea de trabajo para al menos saber que procesos ha de seguir el PET para su recuperación y valorización.
sábado, 26 de octubre de 2013
Ventajas e inconvenientes de la valorización
La valorización presenta una serie de ventajas :
- Reducción del volumen de la basura hasta en un 90 %.
- Recuperación de energía.
- Las cenizas son más estables que los residuos de partida.
La valorización energética de los residuos consiste en la obtención de energía a partir de su combustión. El poder calorífico de los residuos es variable, en el caso de los plásticos hidrocarbonados se estima que es comparable a la de los derivados del petróleo con algunas ventajas medioambientales como la de no generar óxidos de azufre, causantes de la lluvia ácida. Sin embargo la combustión de P.V.C genera un 50% de energía que los anteriores.
Los inconvenientes que se presentan :
- La combustión indiscriminada de la basura sin separación produce como efecto de la combustión determinados productos muy tóxicos.
- La presencia de PVC en la mezcla, aporta a los gases de combustión ácido clorhídrico que en presencia de materia orgánica puede originar productos tóxicos derivados de las dioxinas y de los dibenzofuranos.
- Las cenizas producto de la combustión contienen metales pesados, tales como el cadmio en cantidades consideradas peligrosas y deben recibir un tratamiento especial como residuos peligrosos.
- Como consecuencia de los dos puntos anteriores es necesario hacer cuantiosas inversiones tecnológicas.
- Si se incineran materiales reciclables por otros procedimientos se produce un consumo de recursos valiosos.
Como respuesta a estos problemas la tecnología de la incineración se ha desarrollado mucho los últimos años con el fin de reducir las emisiones de gases y humos. Las incineradoras operan a temperaturas elevadas con el fin de destruir dioxinas y furanos, normalmente lo hacen a 1000ºC. Por otro lado y para garantizar la composición de los gases emitidos incorporan unidades de lavado y filtros adecuados. Todo ello regulado por una estricta normativa tanto europea como nacional.
Existen varias tecnologías de proceso : parrilla, lecho fluidizado y plasma. El objetivo de todas ellas es el de conseguir la combustión total y emitir a la atmósfera tan sólo dióxido de carbono y agua, después de haber quedado retenidos los metales pesados, gases ácidos y partículas generadas durante el proceso de combustión. De todas ellas la tecnología del lecho fluidizado permite emisiones por debajo de los límites establecidos. Se emplea un buen contacto en una cámara de postcombustión del comburente con un lecho de arena calentado a 850ºC en presencia de un porcentaje superior al 6% de oxígeno en un periodo de al menos dos segundos.
Recientemente la compañía Solvay, fabricante de productos clorados, entre ellos el PVC, ha desarrollado una tecnología de combustión (NEUTREC®) que garantiza el control de los gases emitidos a la atmósfera y la recuperación de las cenizas generadas. El proceso se basa en la incorporación de bicarbonato sódico por vía seca en la corriente gaseosa. Se logran así grandes mejoras con respecto a los procesos húmedos y semisecos empleados anteriormente. La novedad radica en la posibilidad de separar los productos sólidos residuales de su contenido en metales pesados y compuestos orgánicos y reciclarlos en la industria química.
Los gases han de estar en contacto con el bicarbonato sódico durante dos segundos a temperaturas mayores de 140ºC para conseguir la neutralización completa. A continuación los gases pasan por los filtros de mangas para retener partículas de polvo y en uno de ellos existen partículas de carbón activo para retener los metales pesados las dioxinas y los furanos.
La valorización del plástico podría crear 33.000 empleos en España
Publicado por Juanjo Guisando en: Alimarket Envase. Información económica sectorial.
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| Fuente: Ministerio Agricultura y Medio Ambiente. |
Si se recuperaran todos estos residuos se obtendrían nuevas materias primas gracias al reciclado mecánico. También se lograría energía a partir de los procesos de recuperación energética. Aprovechar el plástico desperdiciado en 2012 supondría un ahorro considerable, ya que su valor en petróleo es de 1.000 M€, equivalente a la factura eléctrica de 1,3 M de hogares.
La asociación que aglutina a los fabricantes de materias primas plásticas ha querido destacar el largo camino que existe especialmente en la valorización energética del plástico postconsumo una vez que la tasa de reciclado mecánico ha alcanzado en el caso de España unas cifras aceptables (es el destino del 28,3% del total de estos materiales, acercándose cada vez más al 36-40% que parece marcar el límite mediante esta técnica), por lo que el margen para aumentar la recuperación de los plásticos y prescindir del vertedero pasa por un incremento en el uso de la valorización (España destina a generación de energía el 16,7% de los plásticos frente a países como Suiza, donde la tasa alcanza el 75,7%).
33.000 nuevos puestos de trabajo
Según los cálculos realizados por PlasticsEurope, una apuesta decidida por el reciclaje y la recuperación energética de los residuos que se depositan en vertedero en un sólo año generaría aproximadamente 33.000 puestos de trabajo. Esta creación de empleo implicaría un saldo positivo de ingresos para el Estado de 700 M€ y una inyección a la economía española de 300 M en forma de consumo.
En suma, si ningún plástico fuera a vertedero, se obtendría un beneficio para nuestro país de 2.000 M€ al año, además de reducir nuestra dependencia energética con el exterior.
En esta línea, Manuel Fernández, Director General de PlasticsEurope en la región ibérica, ha pedido "el apoyo firme de las autoridades con medidas que cierren la entrada a vertedero de residuos reciclables y de alto poder calorífico. En España, a día de hoy, el depósito de plásticos en vertederos es la opción más barata, lo que la convierte en la principal vía de no gestión de residuos. Esto supone un despilfarro energético y un desaprovechamiento de recursos. La prohibición de esta práctica resultaría imprescindible para alcanzar nuestro objetivo estratégico de cero plásticos en vertedero en 2020, además de redundar en la creación de puestos de trabajo y generación de oportunidades para la sociedad y el país".
La situación de España contrasta con la de Europa, donde en 2012 se recuperaron casi un 62% de los residuos plásticos generados. La diferencia es aún mayor en comparación con países líderes en gestión de residuos y protección medioambiental como Suiza, Alemania y Austria. Allí se recupera prácticamente el 100% de los residuos plásticos, gracias a la aplicación de medidas anti-vertedero. Además, en estos países, la recuperación energética representa la principal vía de gestión de residuos: Suiza y Alemania recuperan energéticamente el 76% y el 66% de sus residuos plásticos post-consumo, respectivamente.
En cuanto al desarrollo en España del objetivo estratégico de cero plásticos en vertedero en 2020, Manuel Fernández ha añadido que "estamos trabajando en el desarrollo de nuevas soluciones para gestionar flujos de residuos que hoy en día acaban en vertedero, contribuyendo así a la consecución de nuestro objetivo y a demostrar que los plásticos tienen mucho valor incluso al final de su vida útil".
"Los plásticos residuales y sus posibilidades de valoración"
Un libro que sería interesante poder tener para que me clarificara algunos conceptos.
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