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viernes, 2 de febrero de 2018

ASA-PVC y sus 7 beneficios


La popular tendencia a utilizar las láminas de ASA-PVC para la construcción o remodelación de cualquier tipo de edificación se debe a sus múltiples beneficios que te aseguran durabilidad y funcionalidad. Además su adaptabilidad a cualquier tipo de condición climática o infraestructura, permite que las láminas para techos de ASA-PVC sean la preferida entre muchos profesionales de la construcción a la hora de cubrir un techo. 

A continuación, te comentamos 7 beneficios de adquirir las láminas para techos de composición quimica ASA-PVC, que te harán conocer porque es la mejor opción en cuanto a durabilidad y funcionalidad: 

1. Vida útil de más de 30 años 

Su formulación química de resina inteligente de ASA junto al PVC hace posible que los colores se mantengan brillante y no se cristalicen, resistiendo en el tiempo a la intemperie y al envejecimiento. Todos los compuestos empleados en el estricto proceso de elaboración hacen que las láminas de ASA-PVC ofrezcan una vida útil mayor a 30 años, donde se garantiza no sólo la funcionalidad de las láminas, sino un alto desempeño de estas mismas. 

2. Cero gasto en mantenimiento 

Una vez que las láminas de ASA-PVC han sido instaladas, no demandan gastos adicionales de mantenimiento. La durabilidad del material hace que durante su ciclo de vida útil no requiera ningún tipo de mantenimiento, debido a que la resina inteligente ASA es de excelente resistencia a la corrosión química lo cual le brinda al producto durabilidad y calidad del color a lo largo del tiempo. Muchas de las opciones para cubrir techos que se encuentran en el mercado como el Zinc o tejas metálicas, demandan labores de mantenimiento a los pocos meses o años de ser instalada, por el contrario las láminas de ASA-PVC aseguran entre sus beneficios cero gasto en mantenimiento. 

3. Gran aislamiento termo-acústico 

Las láminas de ASA-PVC ofrecen un gran aislamiento termo-acústico casi inigualable en el mercado. El diseño de estas láminas fue realizado, con la finalidad de garantizar el aislamiento termo-acústico, lo cual permite que las altas temperaturas y los sonidos exteriores se reduzcan considerablemente gracias a su capa de PVC, el material mas aislante en la industria de la construcción ya comúnmente usado en ventanas. Por ejemplo, la reducción del ruido exterior de las láminas de ASA-PVC puede llegar a ser hasta de un 40% y cuando hablamos de aislamiento térmico podemos mencionar un aislamiento que puede llegar a un 38%, sea de calor o frio. Esto resulta muy significativo en paises del caribe, que cuenta que zonas que sobrepasan los 30 grados de temperatura en donde utilizar techos metálicos incrementa el calor convirtiendo los espacios interiores en “hornos”. 

4. Cero corrosión y hongos 

La corrosión y los hongos son una amenaza que genera preocupación, debido a que causa un importante desgaste a las superficies como resultados de la acción electroquímica que factores externos causan sobre algunos materiales. El inteligente diseño de tres capas, dos de resina ASA y una capa interna de PVC, de las láminas de ASA-PVC fue pensado para evitar los efectos corrosivos y la proliferación de hongos causados por agentes externos. De esta manera, las láminas de ASA-PVC a diferencia de otras opciones, protege tu inversión, garantiza la durabilidad y el alto desempeño de tu techo por más de 30 años libres de problemas de corrosión y hongos. 

5. Peso liviano y fácil instalación 

Las láminas de ASA-PVC son conocidas tambien por su característica de peso liviano y facil instalación. Para su instalación se utilizan las herramientas y accesorios de fijación tradicionales, por lo que día a día los instaladores pueden cubrir mayor superficie en metros cuadrados con menor esfuerzo y tiempo. Si se le compara, por ejemplo, con el fibrocemento cuyas láminas pueden llegar a pesar hasta 11 Kg/m², que solo se adaptan a estructuras de acero y cuentan con un complejo proceso de instalación, las láminas de ASA-PVC son una excelente alternativa ya que pesan hasta 6 Kg/m², su peso ligero la hace adaptable a cualquier infraestructura ya sea de acero o de madera y su fácil proceso de instalación permite ahorrar mucho tiempo a las constructoras o contratistas. Además, las láminas de ASA-PVC de perfil ondulado es ideal tanto para estructuras curvas como tradicionales, siendo un material ligero y flexible, el cual permite una instalación rápida y sin contratiempos. La ligereza de las láminas de ASA-PVC no inciden negativamente en su desempeño, ni mucho menos su resistencia, sino más bien facilitan su instalación y la convierten en la mejor opción para cubrir cualquier tipo de edificación, como por ejemplo, centros comerciales, canchas, casas, iglesias, entre otros. 

6. Protección anti-bacterial 

Las láminas de ASA-PVC pueden tener acabados anti-bacteriales. En el proceso de fabricación del PVC por extrusión en su paredes internas y externas se forma una celda cerrada lisa que impide el crecimiento de microorganismos sensibles generalmente bacterias. El uso del acabado antimicrobial mejora la frescura y la limpieza de las láminas al prevenir la propagación de microbios. Al controlar bacterias y hongos, se evitan olores desagradables y reduce la degradación de la lámina, mejorando la calidad de vida del animal. Esto resulta muy beneficioso para su bioseguridad. 

7. Valor y rentabilidad a largo plazo 

Las empresas que se suman a esta nueva alternativa disfrutan desde el corto plazo los beneficios de usar las láminas de ASA-PVC que a su vez se traduce en una mayor rentabilidad, los cuales se extienden al mediano y largo plazo. Con las bondades de las láminas de ASA-PVC se obtienen importantes ahorros, gracias a su durabilidad de 30 años y por estar diseñadas para estar expuestas al sol, su mantenimiento se reduce a cero. También gracias a su significativo aislamiento térmico, las láminas de ASA-PVC generan importantes ahorros en gastos ya que al mantener un ambiente fresco y comfortable, se reduce el uso de aires acondicionados o ventiladores A la vez, en los sectores industriales como la ganadería o avicultura al contar con un espacio más fresco, se reduce de forma considerable el estrés calórico que afecta a los animales, y lo cual permite mejorar la eficiencia de la producción. Además de lo anterior, las láminas de ASA-PVC no son afectadas por el ambiente corrosivo causado por los químicos que genera el excremento o gases del animal.


Publicado en: Tecnonovedosos

 

miércoles, 3 de enero de 2018

What is PVC?



Polyvinyl Chloride (PVC) is marked with the resin identification code of 3. PVC has gotten a bad rap, so we decided to write a rap about it. Is PVC the poison plastic? It depends. Watch to learn why.

miércoles, 2 de abril de 2014

Crean marcador que diferencia el PET del PVC lo que facilitaría el reciclado de plásticos


 
Si una botella de PVC se mezcla en el proceso de reciclado del PET afecta hasta una tonelada del producto, causando perdidas económicas. Es por eso que hace algunos años, una PyME le solicitó al Centro de Investigación en Materiales Avanzados (CIMAV) Unidad Monterrey, una tecnología que identificara el PVC del PET, ya que dicho material les provocaba pérdidas a su empresa dedicada al reciclado del polímero. 

Luego de un proceso de investigación, CIMAV realizó un marcador químico por medio del cual identifica el PVC. Su aplicación puede ser en forma de spray y en menos de un minuto detectar las hojuelas de dicho material. 

El doctor Sergio Alfonso Pérez García del CIMAV, colaborador de la investigación explica que la PyME les indicó que una sola botella de PVC afecta el precio del producto en una tonelada de PET. Por lo que necesitaban contar con un sistema de diferenciación para tener una mejor calidad del producto y ser competentes en el ramo. 

“Lo que se le entregó a la empresa fue una formulación química para que de manera sencilla marquen el producto que no quisieran, en este caso el PVC; porque tiene propiedades físicas similares al PET”. 

El doctor del CIMAV comenta que estudiaron lo que podía hacerse técnica y científicamente para entregar una formulación a la PyME, y elaboraron un producto que la empresa pudiera aplicar mediante una prueba sencilla, que ahorra tiempo y el costo del producto es económico. 

Esta formulación puede aplicarse antes de separar las botellas, sin embargo, a la PyME les importaba aplicarla durante el proceso en el que la hojuela ya estuviera cortada, por lo que se les elaboró un marcador líquido que se utiliza en forma de spray sobre las hojuelas y en 30 segundo detecta aquellas que están hechas de PVC porque muestran un color intenso que resalta sobre las de PET. 

El doctor Pérez García explica que éste procedimiento podría ser “preventivo” con la botella completa, pues el marcador señalaría la botella que no es de PET, sin embargo, la PyME tiene personal que separa de forma manual ciertas botellas que ya conocen, sin embargo, no tienen la certeza que estén hechas con PVC. 

El marcador químico se diseñó de manera específica para la PyME que se dedica a reciclar PET, el doctor del CIMA-Unidad Monterrey tiene conocimiento que lo utiliza en su laboratorio, y desconoce si el producto fue comercializado. 

“El marcador químico que diseñamos es económico, la cuestión es capacitar a la gente para que lo maneje”. 


Articulo escrito por: Daniel Medina
Publicado en: Web Adictos



martes, 29 de octubre de 2013

Materiales para la cubierta de invernaderos: Plásticos Flexibles

Fuente: Infoagro.com

Plásticos flexibles. 

Son materiales sintéticos, compuestos generalmente por moléculas orgánicas con un elevado peso molecular. Son termoplásticos, es decir, permiten ser sometidos a diferentes ciclos térmicos pudiendo ser fundidos y solidificados tantas veces como sea necesario. Son materiales ligeros, de fácil transporte y manipulación. 

Policloruro de vinilo (PVC). 

Es un material rígido que mediante plastificantes se consigue transformar en flexible. Las láminas se fabrican por calandrado lo que limita el ancho de la lámina a 2 m, llegando hasta 8 m mediante sucesivas soldaduras. Su densidad es de 1250 – 1500 kg/m3, siendo más pesado que el PE. Su resistencia al rasgado es muy baja, por lo que requiere de estructuras poco agresivas que mantengan bien sujeta la película. También se le añaden antioxidantes, estabilizantes y absorbentes UV. Transmite la luz visible en porcentajes elevados, pero con baja dispersión. Su elevada electricidad estática hace que el polvo se adhiera fácilmente, restándole transmisividad. Su elevado contenido en cloro le proporciona un buen efecto barrera al IR. 

El PVC envejece más lentamente que el PE; la degradación o envejecimiento del PVC se traduce en pérdidas de transparencia, coloración de la lámina y fragilidad a la rotura. El envejecimiento o degradación del PVC es debido a cambios químicos producidos por el calor y la luz en presencia del oxigeno; también se debe a que el plastificante se disuelve. Hay algunos microorganismos que viven a expensas de los carbonos de los plastificantes. La duración de estos materiales dependen del tipo de plastificante empleado en su fabricación y la clase de PVC; el flexible tiene menos duración que el armado y, a su vez, éste dura menos que las placas rígidas. Se estima su duración entre 2 ó 3 años para láminas flexibles, siendo superior a 6 años para láminas rígidas. 

Polietileno (PE). 

Es el plástico flexible más empleado actualmente para forzado de cultivos en invernaderos, túneles y acolchado. Esto se debe principalmente a su bajo precio, a sus buenas propiedades mecánicas, y a la facilidad para incorporar aditivos que mejoran sus prestaciones. El PE junto al polipropileno (PP) y al PVC, son los termoplásticos de más consumo. 

Es un derivado de la hulla y del petróleo y se obtiene mediante la polimerización del etileno utilizándose en su fabricación varios procesos y sistemas catalíticos. La mayor parte del PE para invernaderos se fabrica por el proceso de alta presión y catálisis de radicales libres mediante peróxidos. 

Atendiendo a su densidad los PE se clasifican en: 

  1. Baja densidad: < 930 kg/m3. 
  2. Media densidad: 930 – 940 kg/m3. 
  3. Alta densidad: > 940 kg/m3. 

Para el cerramiento de invernaderos se utiliza sólo el de baja densidad (baja cristalinidad) y alto peso molecular (bajo índice de fluidez). Una de las características del PE es que su alargamiento en el punto de rotura es cercano al 500 %. Un material se considera degradado cuando su alargamiento se ha reducido en un 50 % de su valor inicial. El PE se degrada por la radiación UV y el oxígeno, por lo que la exposición permanente a la intemperie provoca su rotura al perder las propiedades mecánicas. 

Para evitar esto es común añadir en el proceso de fabricación del PE diversas sustancias: 

  • Absorbentes de radiación UV (derivados de benzotriazoles y benzofenona). 
  • Secuestradores de radicales libres. 
  • Desactivadores (sales orgánicas de níquel). 
  • Estabilizantes (Hindered Amines Light Stabilizers). 

Así existen dos grandes grupos de aditivos: 

  • Aditivos de proceso. Destinados a evitar la degradación térmica durante la extrusión (antioxidantes) o para mejorar la procesabilidad del polímero. 
  • Aditivos de aplicación. Se añaden al polímero con el fin de obtener las cualidades deseadas: deslizantes, antibloqueo, estabilizantes frente a UV, aditivos térmicos, pigmentos. 

El PE transparente tiene un poder absorbente de 5 al 30% en los espesores utilizados en agricultura; el poder de reflexión es de 10 al 14%; el poder de difusión es bajo. Según esto, la transparencia del PE está comprendida entre el 70-85%, es decir, dentro del recinto cubierto por el material plástico se percibe un 15-30% menos de luz aproximadamente que en el exterior. 

El PE de baja densidad es el material plástico que menos resistencia tiene a la rotura. El de alta densidad tiene más resistencia que el PVC flexible pero menos que el resto de los demás plásticos. Se desgarra con facilidad. 

El PE es el material plástico que menos densidad tiene; es decir, es el que menos pesa por unidad de superficie a igualdad de grosor. 

El PE no se oscurece como ocurre con el PVC y el poliéster. Debido a su gran transparencia, el PE transparente da lugar durante el día a un elevado calentamiento del aire y suelo del interior del invernadero. 

En el mercado existen tres tipos de polietileno: 

  1. Polietileno Normal. Presenta muy poca opacidad a las radiaciones nocturnas del suelo; es permeable en un 70% a las radiaciones de longitud de onda larga que emiten el suelo y las plantas. En el PE transparente normal se forma una lámina de agua, que aunque tiene inconvenientes para los cultivos, retiene un poco el calor que emiten las plantas y el suelo durante la noche. Las láminas de PE normal, cuando se utilizan como cubierta de invernadero, sino lleva en su composición antioxidantes e inhibidores de rayos UV, la duración de éstos tipos de plásticos no excede de un año, reduciéndose a 10 meses cuando la luminosidad es muy fuerte y prolongada y las oscilaciones térmicas son considerables. 
  2. Polietileno Normal De Larga Duración. Este tipo de PE tiene unas características idénticas al PE normal, a excepción de su duración, que es bastante mayor, debido a los antioxidantes e inhibidores que lleva en su composición. La duración de este tipo de plástico es de 2 a 3 años, según la luminosidad y el régimen de viento al que se éste expuesta la lámina. 
  3. Polietileno Térmico De Larga Duración. El PE transparente térmico es un plástico que tiene la propiedad de dificultar mucho el paso de las radiaciones nocturnas (tiene una permeabilidad del 18% a las radiaciones longitud de onda larga en grosores de 800 galgas). Esto permite a los invernaderos cubiertos con este material que se anule casi en su totalidad la inversión térmica y que las temperaturas mínimas absolutas sean de unos 2 ó 3 ºC más elevadas a las registradas en cubiertas de PE normal. El PE transparente térmico, por los aditivos que se emplean en su fabricación, tienen un gran poder de difusión de la luz, que en algunas marcas comerciales puede llegar al 55% de la radiación luminosa que atraviesa la lámina de plástico; también, por la misma razón de los aditivos añadidos, tienen un buen efecto antigoteo. La técnica de la coextrusión permite combinar propiedades que no pueden ser reunidas por un polímero único, las propiedades más comunes son optimización termicidad, estabilidad frente a las radiaciones UV, mejora de las propiedades mecánicas, antimoho, antipolvo. 


Copolímero Etil-Acetato de vinilo (EVA). 

Actualmente se están fabricando los copolímeros de etileno y acetato de vinilo (EVA). Se sintetiza por calentamiento suave de etileno y AV en presencia de peróxidos. La proporción usual en AV para agricultura oscila entre el 6 % y el 18 %. Un mayor contenido en AV aumenta su opacidad al IR pero disminuye su resistencia mecánica. Esta formulación mejora las propiedades físicas del polietileno incluyendo su resistencia a la ruptura en bajas temperaturas y al rasgado. Su transparencia a la luz visible cuando el material es nuevo es más alta que la del polietileno térmico, la opacidad a las radiaciones térmicas depende del contenido de acetato de vinilo, siendo necesario del 15 al 18% de VA para conseguir un buen nivel térmico para un espesor de 0,15 a 0,20 mm. 

Resulta más caro que el polietileno térmico. De entre los films plásticos es el que presenta una más gran resistencia a los UV. Los problemas más importantes que presentan los copolímeros EVA son su excesiva plasticidad (cuando se estiran no se recuperan), gran adherencia al polvo lo que puede provocar reducciones de hasta un 15 % en transmisividad a la radiación solar. Son difíciles de lavar debido a su alta carga electrostática. Respecto a la duración de la lámina como cubierta de invernadero es de 2 años para los grosores de 800 galgas y de 1 año para los grosores de 400 galgas. 

En las láminas de copolímero EVA con un alto contenido de acetato de vinilo (AV), son los recomendables para cubierta de invernadero en lugares geográficos con excesiva luminosidad y temperaturas elevadas, por las grandes dilataciones que sufre este material (cuanto más porcentaje de AV mayor dilatación con calor), que luego da lugar a bolsas de agua de lluvia y la rotura por el viento.

Valoración propiedades plásticos más utilizados.

Materiales para la cubierta de invernaderos: Plásticos Rígidos

Fuente: Infoagro.com

Plásticos rígidos. 

Polimetacrilato de metilo (PMM). 

Es un material acrílico, que procede del acetileno mediante formación de acrilato de metilo y polimerización de éste último. Se conoce comercialmente como vidrio acrílico o plexiglass. Es un material ligero con una densidad de 1.180 kg/m3. presenta buena resistencia mecánica y estabilidad. Existen dos tipos de polimetacrilato de metilo: incoloro y blanco translúcido; al mismo tiempo se fabrica en forma de placa celular. 

La transparencia de este plástico está comprendida entre el 85 y el 92%, por lo que deja pasar casi todos los rayos UV y su poder de difusión es casi nulo. Tiene una gran opacidad a las radiaciones nocturnas del suelo. La resistencia a la rotura es siete veces superior a la del cristal a igualdad de espesores, por lo que resulta más resistente a los golpes. En horticultura esto significa reducción de gastos por rotura y menores costes de mantenimiento del invernadero. A pesar de su ligereza el vidrio acrílico puede soportar una sobrecarga de 70 kg por metro cuadrado, lo cuál es importante para aquellas zonas con riesgo de nevadas; el coeficiente de conductividad térmica de polimetacrilato de metilo es de 0,16 kilocalorias/metro-hora ºC a 0,64 del vidrio lo que impide el enfriamiento nocturno del invernadero. 

Entre las ventajas que ofrece el vidrio acrílico están: 

  • resistencia a los agentes atmosféricos 
  • deja pasar los rayos UV 
  • gran resistencia al impacto, por lo que a penas existen roturas 
  • facilita el deslizamiento de la nieve 
  • gran transparencia a las radiaciones solares 
  • uso de estructuras más ligeras que las que precisa el vidrio. 

En cuánto a sus inconvenientes el principal de ellos es su elevado coste, que junto al tipo de estructura requerida hacen que los invernaderos construidos con este material sean de costes elevados. El metacrilato es fácil de rallar con cualquier instrumento, con lo que habrá que considerar este aspecto como factor negativo. Su duración es mayor que la del poliéster. 

Se fabrican en placas de hasta 2 metros de ancho y más de 3 metros de largo. 

Las placas extrusionadas tienen 4 mm de espesor y la longitud que se precise.

Policarbonato (PC). 

El policarbonato es un polímero termoplástico con buena resistencia al impacto y más ligero que el PMM. 

La presentación de este material es en planchas alveolares, que consta de 2 ó 3 paredes paralelas unidades transversalmente por paredes del mismo material. El grosor de las placas, que se puede encontrar en el mercado es de 4 a 16 mm. Esta placa está protegida, por la parte que se expone al exterior, por una película que protege de los rayos UV al resto del material para evitar su degradación. También se fabrica sin esta protección a las radiaciones UV, pero no es conveniente utilizarla en la cubierta de invernadero. 

La transformación a la luz de la gama de radiaciones visibles e infrarrojos cortos es del 76-83%, según el grosor de la placa y paredes (2 ó 3), en las placas que no llevan protector a las radiaciones UV. En los productos que lleven la protección en la parte exterior, para no dejar pasar a las radiaciones UV, éstas no pasan al exterior; esta propiedad, que presenta una ventaja para los cultivos que se hacen en invernaderos, resulta inconveniente cuando el invernadero está dedicado a producción de plantas hortícolas, que luego van a plantarse al aire libre, por efecto de choque que se produce, al recibir la luz directa del sol con todas las radiaciones UV. El policarbonato celular tiene una opacidad total a las radiaciones de longitud de onda larga. 

Las múltiples paredes de que consta la placa, forman una cámara de aire dentro de los canales internos que hacen aumentar el poder aislante en un porcentaje muy elevado, respecto al mismo material en placa sencilla. Es un material muy ligero, comparado con el grosor de la placa; aproximadamente es 10 a 12 veces menos que el vidrio, a igualdad de espesor. El policarbonato tiene una gran resistencia al impacto (granizo, piedras, etc...). Estas placas pueden adaptarse en frío a estructuras con perfiles curvos de radio suave. 

En los fabricados actuales en la pared, que queda en el interior, puede llevar un tratamiento anticondensación y antigoteo, que permiten el deslizamiento de las gotas de agua, sin que llueva sobre el cultivo. 

La duración de las placas de policarbonato celular está garantizada por los fabricantes en 10 años. Se ralla con los objetos punzantes. 

Poliester con fibra de vidrio. 

Está fabricado con poliésteres insaturados y reforzados con fibras minerales u orgánicas. Éstas proporcionan resistencia mecánica y mejoran la difusión de la luz. Este plástico se presenta en forma de placa. Este poliéster se fabrica con una mezcla de un 65% de resinas termoendurecibles de poliésteres no saturados y con un 35% de fibra de vidrio o de nylón, aproximadamente; esta fibra sirve para reforzar la placa. Este material está formado por poliésteres y una manta de fibra de vidrio; además, para evitar los efectos de alteración por los agentes atmosféricos de la fibra de vidrio, en el proceso de fabricación, se forman en la placa una capa superficial de resinas, poliéster o se incorpora una lámina de polifluoruro de vinilo o politerftalato de etilo por una de las caras de la placa. 

La propiedad principal del poliéster es la de tener un gran poder de difusión de la luz, creando en el interior del invernadero una iluminación uniforme. Con toda materia orgánica las placas de poliéster se ven afectadas por la radiación UV que produce en ellas cambios de color. El amarillo primitivo adquiere tonos más fuertes según va pasando el tiempo, que se transforman en tonos tostados, para terminar adquiriendo tonalidad marrón. El viento, arena, lluvia, nieve y granizo, e incluso el polvo, trabajando en conjunto y con la ayuda de la radiación UV y la oxidación se combinan para desgastar la superficie de las placas y erosionarlas, dando lugar al florecimiento de las fibras y a su oscurecimiento. Ello da lugar a una pérdida de transparencia y a una reducción del poder de difusión de la luz. 

La erosión producida por los agentes atmosféricos puede ser corregida mediante la aplicación de una capa de gel o resina endurecida sobre la superficie de la placa. Las láminas de poliéster reforzado tiene una transparencia a las radiaciones solares comprendidas entre el 80-90%. El poder de reflexión está entre 5 y 8%; su poder absorbente es del 15-20%. 

El poliester reforzado con fibra de vidrio tiene un gran poder absorbente para las radiaciones UV de la luz; la lámina de polifluoruro de vinilo es aún más absorbente en esas radiaciones. Tiene un gran poder de difusión a la luz. Este material plástico es muy opaco a las radiaciones de larga longitud de onda, o radiaciones nocturnas. Se asemeja al vidrio. El coeficiente de dilatación térmica es muy bajo. 

En los invernaderos de poliéster, reforzado con fibra de vidrio, la falta de radiaciones UV puede originar problemas en los invernaderos dedicados a la producción de plantas, que luego va a ser plantada al cultivo en aire libre. Su flexibilidad permite que pueda ser adaptadas a las estructuras curvas a las cuales se sujetan fácilmente por tornillos que se atraviesan. 

Las placas reforzadas con fibra de vidrio tienen una duración variable entre 8 y 15 años, según el sistema de protección que se haya aplicado a la placa. El problema de la duración de estas placas no está en su resistencia física, sino en la pérdida de transparencia a medida de que pase el tiempo. Si la placa no está protegida exteriormente, en seguida es erosionada por los agentes atmosféricos y a los pocos años de ser utilizada puede quedar excesivamente opaca. Además, sin esa protección las radiaciones UV de los rayos solares degradan la resina de poliester, dando la tonalidad amarillenta. Cuando la placa, en su fabricación, se protege con una capa de gel se retrasa la erosión pero no el amarillamiento. El poliéster protegido con una capa de gel tiene una duración mayor que las placas que no llevan esa protección. 

El poliester se puede proteger durante el proceso de su fabricación con una lámina de fluoruro de polivinilo; esta lámina resulta uno de los protectores de poliéster más duradero y resistente a los agentes atmosféricos y a la acción degradadora de las radiaciones UV de la luz solar. Las placas de poliéster se fabrican en anchuras de 1,20 metros, por la longitud que se precise, y 2-3 mm de espesor. 

Estas placas se fabrican en distintos perfiles: trapezoidal, escalera, ondulado, etc. a parte de darle mayor resistencia, permite enlazar unas placas con otras y fijarlas a los soportes y estructuras. 

Policloruro de vinilo (PVC). 

Se obtiene por polimerización del monómero cloruro de vinilo. Procede del acetileno y del etileno, derivados éstos del petróleo y de la hulla. Este material es rígido y es necesario añadirle plastificantes, con objeto de obtener láminas flexibles. Se presenta en placas lisas u onduladas con espesores entre 1 a 1,5 mm. Su principal ventaja es una opacidad a la radiación térmica menor del 40%, y una alta transmitancia a la radiación visible, aproximadamente del 90%. 

Los filmes de PVC se presentan en su versión de PVC armados que consisten en una red interior que mejora las cualidades físicas de la lámina, por contra se reduce la transmitancia. Para mejorar su comportamiento se añaden antioxidantes, estabilizantes y absorbentes UV. Así, el PVC fotoselectivo-fluorescente es aquel en que se han añadido aditivos que mejoran la captación entre los 0,5 y 0,6 mm. Los materiales de PVC tienen el inconveniente de fijar bastante el polvo en su superficie.

sábado, 26 de octubre de 2013

Residuos plásticos urbanos


Se trata de materiales muy recientes que se han incorporado a nuestra civilización en la última mitad del siglo XX. Se utilizan ampliamente en prácticamente todos los sectores industriales por su versatilidad, facilidad de fabricación, bajo coste, resistencia a los factores ambientales, transparencia, etc. 

El plástico se obtiene por la combinación de un polímero o varios, con aditivos y cargas, con el fin de obtener un material con unas propiedades determinadas. 

Los polímeros son macromoléculas de origen sintético cuya unidad estructural es el monómero. Éste, mediante una reacción de polimerización, se repite un número elevado de veces formando la macromolécula. 

Son compuestos de naturaleza orgánica, y en su composición intervienen fundamentalmente el Carbono y el Hidrógeno, además de otros elementos en menor proporción, como Oxígeno, Nitrógeno, Cloro, Azufre, Silicio, Fósforo, etc. 

Se pueden obtener a partir de recursos naturales, renovables o no, aunque hay que precisar que todos los polímeros comerciales se obtienen a partir del petróleo. 

Los polímeros son materiales no naturales obtenidos del petróleo por la industria mediante reacciones de síntesis, lo que les hace ser materiales muy resistentes y prácticamente inalterables. 

Esta última característica hace que la Naturaleza no pueda por sí misma hacerlos desaparecer y permanezcan en los vertederos por largos periodos. 

Existen tres grandes familias de polímeros: 
  • Termoplásticos. 
  • Termofijos. 
  • Elastómeros. 
Los polímeros termoplásticos tienen como característica esencial que se ablandan por acción del calor, llegando a fluir, y cuando baja la temperatura vuelven a ser sólidos y rígidos. Por esta razón pueden ser moldeados un elevado número de veces, lo que favorece su reciclabilidad. 

Deben esta propiedad a estar formados por cadenas macromoleculares que se encuentran desordenadas, enrrolladas sobre sí mismas, pero independientes unas de otras, unidas sólo por débiles fuerzas de Van der Waals. Son los más usados en la industria del envase y el embalaje. 

Entre los polímeros termoplásticos se encuentran: 
  • Poliolefinas. Divididas a su vez en: 
  1. PEBD (polietileno de baja densidad). 
  2. PEAD (polietileno de alta densidad). 
  3. PP (polipropileno). 
  • PVC (policloruro de vinilo). 
  • PS (poliestireno). 
  • PET (politereftalato de etileno) 
Los polímeros termofijos no reblandecen ni fluyen por acción del calor, llegando a descomponer si la temperatura sigue subiendo. Por ello no se pueden moldear repetidas veces. Están formados por cadenas macromoleculares unidas entre sí por fuertes enlaces covalentes. 

Entre los polímeros termofijos encontramos: 
  • Resinas fenólicas. 
  • Amino-resinas. 
  • Resinas de poliéster. 
  • Resinas epoxi. 
  • Poliuretanos. 
En último lugar se encuentran los polímeros elastómeros, que tienen sus cadenas enlazadas por fuertes enlaces covalentes. Su estructura les da gran facilidad de deformación por acción de una fuerza externa, y de recuperar inmediatamente el tamaño original al cesar ésta. 

Entre ellos están: 
  • NR (caucho natural). 
  • SBR (caucho sintético de butadieno-estireno). 
  • EPM-EPDM (cauchos saturados de estireno-propileno). 
  • CR (cauchos de cloropreno). 
Los plásticos contribuyen de forma reducida en el conjunto de los residuos, un 7% en peso aunque llegan al 20% en volumen. La impresión errónea de ser muy abundantes se debe a su baja densidad, a ser muy resistentes e inalterables, y que al estar moldeados en formas huecas se desplazan con facilidad. Lo que unido a su gran vistosidad los hace omnipresentes. 

Dentro de los plásticos son las poliolefinas con un 75%, las de mayor consumo, distribuidas del siguiente modo : un 31% el PEBD, un 28% el PEAD, un 15% el PP. El resto un 8% el PVC, un 7% el PS y un 7% el PET. El 2% corresponde a otros plásticos.

Ventajas e inconvenientes de la valorización


La valorización presenta una serie de ventajas :

  1. Reducción del volumen de la basura hasta en un 90 %. 
  2. Recuperación de energía. 
  3. Las cenizas son más estables que los residuos de partida. 

La valorización energética de los residuos consiste en la obtención de energía a partir de su combustión. El poder calorífico de los residuos es variable, en el caso de los plásticos hidrocarbonados se estima que es comparable a la de los derivados del petróleo con algunas ventajas medioambientales como la de no generar óxidos de azufre, causantes de la lluvia ácida. Sin embargo la combustión de P.V.C genera un 50% de energía que los anteriores.

Los inconvenientes que se presentan :

  1. La combustión indiscriminada de la basura sin separación produce como efecto de la combustión determinados productos muy tóxicos. 
  2. La presencia de PVC en la mezcla, aporta a los gases de combustión ácido clorhídrico que en presencia de materia orgánica puede originar productos tóxicos derivados de las dioxinas y de los dibenzofuranos. 
  3. Las cenizas producto de la combustión contienen metales pesados, tales como el cadmio en cantidades consideradas peligrosas y deben recibir un tratamiento especial como residuos peligrosos. 
  4. Como consecuencia de los dos puntos anteriores es necesario hacer cuantiosas inversiones tecnológicas. 
  5. Si se incineran materiales reciclables por otros procedimientos se produce un consumo de recursos valiosos. 

Como respuesta a estos problemas la tecnología de la incineración se ha desarrollado mucho los últimos años con el fin de reducir las emisiones de gases y humos. Las incineradoras operan a temperaturas elevadas con el fin de destruir dioxinas y furanos, normalmente lo hacen a 1000ºC. Por otro lado y para garantizar la composición de los gases emitidos incorporan unidades de lavado y filtros adecuados. Todo ello regulado por una estricta normativa tanto europea como nacional.

Existen varias tecnologías de proceso : parrilla, lecho fluidizado y plasma. El objetivo de todas ellas es el de conseguir la combustión total y emitir a la atmósfera tan sólo dióxido de carbono y agua, después de haber quedado retenidos los metales pesados, gases ácidos y partículas generadas durante el proceso de combustión. De todas ellas la tecnología del lecho fluidizado permite emisiones por debajo de los límites establecidos. Se emplea un buen contacto en una cámara de postcombustión del comburente con un lecho de arena calentado a 850ºC en presencia de un porcentaje superior al 6% de oxígeno en un periodo de al menos dos segundos. 

Recientemente la compañía Solvay, fabricante de productos clorados, entre ellos el PVC, ha desarrollado una tecnología de combustión (NEUTREC®) que garantiza el control de los gases emitidos a la atmósfera y la recuperación de las cenizas generadas. El proceso se basa en la incorporación de bicarbonato sódico por vía seca en la corriente gaseosa. Se logran así grandes mejoras con respecto a los procesos húmedos y semisecos empleados anteriormente. La novedad radica en la posibilidad de separar los productos sólidos residuales de su contenido en metales pesados y compuestos orgánicos y reciclarlos en la industria química.

Los gases han de estar en contacto con el bicarbonato sódico durante dos segundos a temperaturas mayores de 140ºC para conseguir la neutralización completa. A continuación los gases pasan por los filtros de mangas para retener partículas de polvo y en uno de ellos existen partículas de carbón activo para retener los metales pesados las dioxinas y los furanos.